viernes, 6 de enero de 2017

Seis

Hace seis (6) meses, luego de terminar mi año en la CIDH, me vine completamente a la aventura a la CDMX. No tenía casa, trabajo o algo más que mis ganas de salir de mi zona de confort. 

Ha sido una etapa difícil y a la vez muy feliz, porque la vida es ese restaurante que no siempre tiene tu platillo favorito en el menú. 

México es un monstruo que te puede comer vivo, con un espacio personal reducido y demasiadas quesadillas sin queso, pero tiene su encanto, ese que nos hace venir a buscar algo más y a su modo, te recibe con los brazos abiertos. Gracias a la vida (y a mi familia) por tanto.





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